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miércoles, 30 de mayo de 2012

Universidad de Valencia, adaptar tu titulación.

Educación pública que enseña a ser sinvergüenzas.

Hace años que elegí mi carrera universitaria, una diplomatura. He de decir que la decisión fue totalmente vocacional y tras la implantación de Bolonia me he planteado varias veces adaptarme al grado.

Hace unas semanas me llegó el rumor de que iban a hacer un curso "puente" de mi carrera, para aquellos diplomados que quisiesemos obtener el grado.

Hoy he ido a la facultad a informarme. Lamentablemente no ha sido posible poner en marcha ese curso, ya que, en algún punto entre la propuesta del CAT del grado y la aprobación final de la UV, ha sido denegado.

En secretaría me han ofrecido una alternativa: Convalidar los 3 cursos que componen mi diplomatura al módico precio de pagar el 25% de los créditos cursados (es decir, 180cr. máximo o los que se puedan convalidar) y matricularme de 4º de grado (60 cr. más). A día de hoy el crédito cuesta 13€, pero según no se que real decreto recién aprobado, podrá subir hasta un 65% sobre el precio actual y en base a esa subida se calculará el precio de mi adaptación y matricula.

En resumen: La Universidad de Valencia ha estipulado que para poder adaptar mis estudios al nuevo plan  he de VOLVER A PAGAR por unos estudios que ya pagué en su momento, además de pagar por el curso que bolonia ha añadido.


Después de que en secretaría me diesen esta información, me he reunido con el coordinador del grado, una persona muy amable, educada y comedida. Mi intención era averiguar si existía esperanza y vías alternativas.
Hemos hablado de los obstaculos para aquellos que queremos continuar formándonos y que a la vez trabajamos, como son la asistencia obligatoria del nuevo plan de estudios, y, sobre todo del precio excesivo que nos piden por la convalidación.

Yo me he ido con la sensación de que esta es una batalla perdida y tengo la impresión de que él no es mucho mas optimista.

Esta es la manera que tiene la UV de educar a las futuras generaciones de profesionales. Esta es la educación de calidad que nos ofrecen. Cobrar dos veces.





martes, 24 de abril de 2012

¿Dónde estáis, Vahinés?

Tanto que decir... que no se dice nada.

Paso lista mentalmente a mis Vahinés - las que conozco quiero decir - y me doy cuenta de que todas tienen cosas súper interesantes que contar y compartir... ¡pero no encuentran el momento! 
En realidad no me sorprende. La falta de tiempo es un mal común entre vahinés. A pesar de ello, he decidido tomar la inciativa y señalar algunos temas que les puedan servir de inspiración (o provocación):

- La distribución circular del tiempo, característica de las mujeres trabajadoras en general, y de las madres trabajadoras en particular. Se llama jornada "circular" porque no acaba al final del día: madrugas, empalmas un trabajo con otro, comes mientras paseas al perro, trabajas 13 horas,  llegas a casa hecha puré, barres los pelos de gato o haces la cena... y caes rendida en la cama hasta el día siguiente.  Pero, además, el mundo espera de ti que también saques tiempo para hacer deporte y ponerte mona - porque "¡a tu edad no se puede ir hecha un desastre!"- y, por supuesto, que sigas siendo una leona en la cama, que para algo nos hemos liberado, ¿no?

- Otro tema peliagudo es el dinero. Porque las jornadas laborales de 13 horas dan sus frutos al final de cada mes (si bien es cierto que no dan los frutos que en tiempos de vacas gordas hubiéramos esperado). Entonces se plantean todo tipo de cuestiones y se reavivan los debates domésticos más variados: ¿quién trae el pan a casa? ¿realmente trabajas tanto porque quieres? ¿es justo asumir gastos ajenos como, por ejemplo, una ortodoncia? ¿las actividades en pareja deben ajustarse a las posibilidades del sueldo más bajo? ¿qué es compartir y qué es mantener? 



- Tomar la iniciativa... o no tomarla. Si eres indecisa, o poco lanzada, o, realmente, te da igual qué postre pedir, tendrás que oír la historia de "este brownie es mío" y algún que otro discurso sobre lo duro que es ser hombre por tener que tomar todas las decisiones durante el cortejo. Pero, si le echas huevos -expresión reveladora donde las haya, por cierto - y te acercas a un tío para tirarle los tejos, o te pones de rodillas para pedirle matrimonio a tu pareja, que salten todas las alarmas porque eso no es "lo normal". 

-  El techo de cristal, también conocido como "si has llegado hasta aquí es porque estás liada con..." el que reparte las becas, o tu jefe, o el que te entrevistaba para el puesto. De este modo, cualquier logro será considerado el resultado de: a) tu minifalda b) tus contactos c) algún tipo de artimaña seductora. Pero, obviamente, ni tu cualificación ni el sudor de tu frente van a tener nada que ver... ¿verdad? (Llegados a este punto me pregunto qué es peor: romperse los cuernos demostrándole al mundo que lo has logrado por ti misma y sin ayuda de nadie, o asumir que una bonita sonrisa es una herramienta tan legítima como cualquier otra)

Sí, es verdad: suena todo bastante a cliché pero, curiosamente, me he topado con estos temas en conversaciones diferentes, con personas diferentes, ¡y sólo en esta última semana! 
En cualquier caso, no es más que un intento de reavivar un poco el blog, porque sé que tenéis cosas que decir... aunque estéis "escondidas". ¿Dónde estáis Vahinés?

miércoles, 11 de enero de 2012

Invisibles

Son tiempos de precariedad laboral y existencial, de ceder y ceder hasta encontrarte a ti mism@ trabajando gratis en algo que jamás te hubieras imaginado... al más puro estilo "yo nunca". 
Son tiempos de preguntas existenciales, de reinventarse, de plantearse caminos oscuros como única salida al estancamiento...
Y en medio de esta crisis - que inocentemente esperé que sirviera para reorientar el rumbo autodestructivo que había tomado la humanidad - nos damos de bruces con antiguos vicios sexistas y viejas costumbres que creíamos desaparecidos ("Zás! En toda la boca"):

Hoy he asistido por primera vez a la presentación de un proyecto de la empresa en la que "no-trabajo". Para mi grata sorpresa, los clientes eran cinco mujeres (¡y jóvenes!) y un hombre... ¡¡todo altos cargos!! Imaginad mi desilusión cuando, nada más sentarnos en la sala de reuniones, la dinámica de fuerzas ha quedado establecida: mi jefe (hombre, por supuesto) y su jefe ("el hombre") cada uno en una punta de la mesa, dirigiéndose exclusivamente el uno al otro, como si los demás (sobretodo "las" demás) fuéramos simples espectadoras en un partido de ping-pong.


Vale: admito que ambos eran los "jefes" y, hasta cierto punto, es normal que tomaran la iniciativa y llevaran la voz cantante de sus respectivos equipos. Pero no he podido evitar asustarme al observar, más allá de los juegos de rol cliente-vendedor, cómo este reparto de la palabra y del poder ha ido en aumento a lo largo de la reunión.


¿Entonces qué? ("So what?" que diría mi jefe). Encima de que las tasas de desmpleo se disparan, según los sindicatos, en los "sectores más ocupados por la mujer", y además de que el paro femenino crece a un ritmo que casi triplica el masculino, resulta que volvemos a ser invisibles en los pocos trabajos que conservamos. De repente, somos mudas o nuestro criterio es menos válido que el de nuestros compañeros. De repente, carecemos de toda autoridad... incluso de la que formaba parte, en teoría, del puesto directivo.

¿Por qué este paso atrás? ¿o es que siempre hemos sido mudas/secundarias/invisibles pero ahora es más evidente? 


(Imagen tomada de la serie Mad Men)




miércoles, 28 de diciembre de 2011

¿El Pene Mola?


Mujeres heteros solteras, amigas, yo os invoco y pregunto, ¿El pene mola?

Siento abordar tan abruptamente este post, pero estoy horrorizada de las conversaciones que tengo con mis amigos solteros heteros, en las que me aseguran que El Pene (en mayúsculas para ellos) mola. Os pongo en situación:

Últimamente me reúno cada cierto tiempo con mi grupo de amigos machos (alfas). Para ellos tengo textualmente "pilila psicológica" y por eso nunca me tratarán como a una mujer. Mi nueva adquirida pilla me permite inmiscuirme en sus muy prolongadas charlas sobre el sexo femenino en las que dan rienda suelta a sus teorías y conspiranoias sobre nosotras y en las que yo, como un pequeño infiltrado de la National Geografic observo y no opino, les doy rienda suelta a que diserten para poderlos ver actuar en su esencia.

Para empezar diré que están perdidos, igual o más que nosotras, no saben que esperar de las mujeres y mucho menos comprender nuestros comportamientos ya que conciben las cosas de una manera particularmente masculina. Siento ser cruel pero incluso diría que su punto de vista acerca de las relaciones me resulta totalmente cavernícola.


Casualidades de la vida ahora todos se han quedado solteros así que el debate entre ellos se aviva y yo me froto las manitas como una mosca en una sobremesa de cafés, esperando encontrar hallazgos interesantes para comprender a mis queridos homo sapiens en esencia.


Cada vez que pasa una chica por delante de la mesa del bar, se callan, se miran entre ellos, e incluso ¡creen que la chica les sonríe! Pero lo que me preocupa es lo siguiente que escuché ayer:

Manu- Tío que fácil es ligar ahora.
Ruben -Ligar ahora es otra cosa.
Manu -Seh... Enterate que ahora EL PENE MOLA. Son ellas las que vienen a nosotros. No hay que hacer nada.
Ruben -Es verdad, a mi es como me ligan.
Manu -Un par de chistes en su momento adecuado, y poco de charreta por aquí. Si es que no hay que hacer nada.
Ruben -Me encanta esta nueva actitud de las tías. Vienen a por tí y tu no tienes que hacer nada. Es verdad el EL PENE MOLA.

En mis adentros arde una llama del averno ¿Perdona? ¿El pene mola? La mujer se libera, toma el control a lo hora de tener relaciones y ¡encima os pensáis esas cosas! No podrían pensar "Oh, mira una mujer con iniciativa. Me atraen las mujeres que saben lo que quieren y seguras de si mismas." No, resulta que la conclusión que sacan de todo esto es…El pene mola.


Todo esto para nada. Toda la liberación, la iniciativa, la inteligencia emocional queda reducida a esas tres palabras en su mente. Y no… no estoy hablando de dos cazurros sin sentido, no, mis amigos son entre otras cosas un psicólogo colegiado, un ingeniero biotecnólogo que salva vidas a diario, y un ingeniero de sonido. No son precisamente el Palomita* (al final del post os dejo al Palomita para que sepais quién es)


Otro aspecto que me llama la atención de mi pequeño "focus group" masculino es el excesivo ego que machaca cualquier atisbo de autoestima que una pudiera tener.
Para poner un ejemplo. Manu es un tipo normal, no ha ido al gimnasio en su vida, es ingeniero, ya tiene ciertas entradas, y un trabajo interesante pero mediocremente pagado, no sabe vestir, ni bailar. Pero sabe tocar la guitarra.

Pongamos un ejemplo de un tipo que podría ser Manu.



(Imagen de olegvolk.net)



De hecho Manu no es tan guapo ni siquiera. Bien, pongamos una imagen de cómo se ve Manu por las mañanas.


(Imagen de buildthisbody.com)


Y ahora una imagen de la mujer que Manu piensa que se merece por real decreto y no acepta menos.




(Foto de megacomparte.com)

¿Qué está pasando? ¿Entonces si yo que soy una chica normal y corriente, llena de celulitis, tengo más puntos negros que la carretera general, y 4 kilos por encima de mi peso, me merezco entonces esto?




(Foto de kookamonga.net)

No entiendo esta regla de tres la verdad. Pero el caso es que se está dando. Y nosotras no paramos de preocuparnos por nuestro físico.

¿Qué está pasando? A caso no me vale con mi inteligencia natural, mis 3 masters, mi dulzura…¡No! ¡Ahora además tengo que ser Megan Fox! O cualquiera de las top ten hembras de Forocoches. (Insisto: Forocoches, cuánto daño, eres peor para el cerebro que el Vogue Americano)

¿Qué ocurre? ¿ Y nuestro nivel intelectual? ¿Y nuestra capacidad de liderazgo? De que nos sirven si pese a todo hemos educado a los hombres de nuestra generación a premiar el culto al cuerpo de la mujer. (Por que lo que es al suyo…).


Otro pensamiento a parte. Yo que soy una chica del montón y tirando a fea le dedico al día a mi cuerpo estos minutos:
-Ducha + depilación cuchilla + mascarilla pelo = 15 min
-Aplicación de cremas, lociones y contornos mañana y noche = 10 min
-Maquillaje sencillo= 8 min -Gimnasio diario = mínimo 45 min a 2 h diarias.

Tiempo que le dedica Manu y sus amigos:
-Ducha= 5 minutos

Mis amigos que más se arreglan:
-Ducha + afeitado= 10 min

-Gimnasio= de 45 min a 2 horas.


En mi opinión hay mucho hombre suelto que exige tener una Barbie y se olvida que él no es Ken.

Y nosotras somos idiotas, y nos dejamos influenciar por esta forma de actuar. Y la que diga que no, que tire la primera piedra.

Chicas, mujeres de los años 10 del siglo XXI, tenemos que cambiar de actitud. Demostrar que el pene no siempre mola.

* Ahora sí os dejo un link con el video del Palomita, un chungo con una gran inteligencia emocional http://www.youtube.com/watch?v=0a69yanWRzs&noredirect=1

lunes, 3 de octubre de 2011

Reacción en cadena

Levantarse un lunes y toparse con esta imagen, portada de La Razón, pone los pelos de punta. No es de extrañar la indignación que llena muchos muros de facebook como el del grupo Mujeres Sin Límites:

"¡Somos emprendedoras para hacer bizcochos! La tecnología, la comunicación, la investigación y el desarrollo ¡Qué lo hagan ellos! Nosotras bien tapaditas hasta el cuello y peinado de Rottenmeier, haciendo pasteles que es lo que mejor se nos da. El porcentaje también es significativo: cinco a uno (incluyéndolo a él). Acaba de cargarse de un plumazo toda la lucha por la igualdad de miles de mujeres durante más de 30 años."

La imagen, en sí, me parece realmente vergonzosa. Aunque, por otro lado, he de admitir que no me disgusta que se ponga en evidencia de vez en cuando a quienes defienden los roles de género tradicionales. Es un tema que suele camuflarse bajo lo políticamente correcto (frases hechas, gestos simbólicos, falsas paridades...) pero la realidad es otra: aún hay quien considera que las mujeres deben dedicarse a los bizcochos y dejar "las cosas complicadas" en manos de los hombres.

Por este motivo, una foto como ésta puede acabar haciéndonos un favor: la reacción generalizada de rechazo nos debe servir de estímulo, y también recordarnos que en la lucha por la igualdad aún queda un largo camino por recorrer.

Cada día en tu vida, cada portada de periódico, cada comentario que haces, cada límite que aceptas o que superas, cada norma social que perpetúas... Ánimo Mujeres sin Límites. Ánimo Vahinés.