Estas semanas he leído muchos relatos protagonizados por mujeres.
No sólo a mi elección, sino también recomendados, todos ellos tienen un punto en común. Mujeres con personalidad. Y al mismo tiempo, mujeres libres.
En todos ellos las mujeres están enamoradas, o creen estarlo, y la historia de amor que viven es un eje conductor para la novela.
Uno de los textos me ha llamado especialmente la atención, y, pese a lo que viene a continuación, es sublime. Impecablemente escrito. Enternecedor y revolucionario.
La protagonista es una mujer inteligente, bella, instruida, una gran estratega y diplomática. Pero no encuentra pareja. Ella piensa que es por su carácter, por todo lo antes mencionado, y siempre le han dicho que espanta a los hombres, ya que ninguno quiere una esposa que le haga sentir inferior.
Un tema de actualidad, en cualquier caso. Un tópico muy utilizado, ese que dice que los hombres se sienten intimidados por una mujer de inteligencia superior.
Creo que debemos acabar con esa barrera que nos separa, la del sexo. Yo conozco hombres inteligentes, que aman a mujeres inteligentes y las respetan, como un igual. Y hoy con este texto quiero romper una lanza por ellos. La protagonista de ese libro va mas allá del género y supera su complejo de inferioridad. Ojalá todos y todas lo hiciésemos.
jueves, 26 de abril de 2012
martes, 24 de abril de 2012
¿Dónde estáis, Vahinés?
Tanto que decir... que no se dice nada.
Paso lista mentalmente a mis Vahinés - las que conozco quiero decir - y me doy cuenta de que todas tienen cosas súper interesantes que contar y compartir... ¡pero no encuentran el momento!
En realidad no me sorprende. La falta de tiempo es un mal común entre vahinés. A pesar de ello, he decidido tomar la inciativa y señalar algunos temas que les puedan servir de inspiración (o provocación):
- La distribución circular del tiempo, característica de las mujeres trabajadoras en general, y de las madres trabajadoras en particular. Se llama jornada "circular" porque no acaba al final del día: madrugas, empalmas un trabajo con otro, comes mientras paseas al perro, trabajas 13 horas, llegas a casa hecha puré, barres los pelos de gato o haces la cena... y caes rendida en la cama hasta el día siguiente. Pero, además, el mundo espera de ti que también saques tiempo para hacer deporte y ponerte mona - porque "¡a tu edad no se puede ir hecha un desastre!"- y, por supuesto, que sigas siendo una leona en la cama, que para algo nos hemos liberado, ¿no?
- Otro tema peliagudo es el dinero. Porque las jornadas laborales de 13 horas dan sus frutos al final de cada mes (si bien es cierto que no dan los frutos que en tiempos de vacas gordas hubiéramos esperado). Entonces se plantean todo tipo de cuestiones y se reavivan los debates domésticos más variados: ¿quién trae el pan a casa? ¿realmente trabajas tanto porque quieres? ¿es justo asumir gastos ajenos como, por ejemplo, una ortodoncia? ¿las actividades en pareja deben ajustarse a las posibilidades del sueldo más bajo? ¿qué es compartir y qué es mantener?
- Tomar la iniciativa... o no tomarla. Si eres indecisa, o poco lanzada, o, realmente, te da igual qué postre pedir, tendrás que oír la historia de "este brownie es mío" y algún que otro discurso sobre lo duro que es ser hombre por tener que tomar todas las decisiones durante el cortejo. Pero, si le echas huevos -expresión reveladora donde las haya, por cierto - y te acercas a un tío para tirarle los tejos, o te pones de rodillas para pedirle matrimonio a tu pareja, que salten todas las alarmas porque eso no es "lo normal".
- El techo de cristal, también conocido como "si has llegado hasta aquí es porque estás liada con..." el que reparte las becas, o tu jefe, o el que te entrevistaba para el puesto. De este modo, cualquier logro será considerado el resultado de: a) tu minifalda b) tus contactos c) algún tipo de artimaña seductora. Pero, obviamente, ni tu cualificación ni el sudor de tu frente van a tener nada que ver... ¿verdad? (Llegados a este punto me pregunto qué es peor: romperse los cuernos demostrándole al mundo que lo has logrado por ti misma y sin ayuda de nadie, o asumir que una bonita sonrisa es una herramienta tan legítima como cualquier otra)
Sí, es verdad: suena todo bastante a cliché pero, curiosamente, me he topado con estos temas en conversaciones diferentes, con personas diferentes, ¡y sólo en esta última semana!
En cualquier caso, no es más que un intento de reavivar un poco el blog, porque sé que tenéis cosas que decir... aunque estéis "escondidas". ¿Dónde estáis Vahinés?
miércoles, 14 de marzo de 2012
For you, Lycisca... for all of you.
"Valeria Messalina, a descendant of Caesar Augustus, was born twenty years after the birth of Christ and raised in the court of Emperor Caligula, who - as a practical joke - forced her to marry her second cousin, Claudius (...). Three years later, Caligula was assassinated, ant Claudius ascended to the throne.
Once she became empress, according to the historian Tacitus, Messalina f*cked gladiators, dancers, soldiers - and anyone who refused her, she had them executed for treason. Slaves or senators, married or single, if Messalina said you were hot - you had to put out.
Talk about giving someone performance anxiety.
To cleanse her palate between studs and hunks and beauties, Messalina was famous for seeking out the ougliest man in the empire. F*cking him as a sort-of sexual sorbet.
At the time, the most famous prostitute in Rome was named Scylla, and Messalina challenged her to a competition to see who could couple with the greatest number of men in one night. Tacitus records that Scylla stopped after her twenty-fifth partner, but Messalina kept going and won by a wide margin.
The historian Juvenal records that Messalina would go slumming, sneaking into brothels, where she worked under the name of Lycisca, gilding her royal nipples with gold dust and selling access to the aristocratic vagina that had borthed her son, Britannicus, the next likely emperor. There she'd work until well after her fellow whores had quit for the night.
At the age of twenty-eight, Messalina hooked up with Gaius Silius and conspired to murder her husband; however, her plot was revealed to Claudius and he ordered her execution. Messalina refused to kill herself, even as her mother begged her to commit suicide, the only honorable way to end her life. Roman soldiers forced their way into her palace, found her waiting in her garden, and killed her on the spot.
(...)
I asked: How is this any different from the Olympics?
I asked: Why shouldn't a woman use her body any way she wants?
I asked: Why are we still fighting this same battle two thousand years later?"
Once she became empress, according to the historian Tacitus, Messalina f*cked gladiators, dancers, soldiers - and anyone who refused her, she had them executed for treason. Slaves or senators, married or single, if Messalina said you were hot - you had to put out.
Talk about giving someone performance anxiety.
To cleanse her palate between studs and hunks and beauties, Messalina was famous for seeking out the ougliest man in the empire. F*cking him as a sort-of sexual sorbet.
At the time, the most famous prostitute in Rome was named Scylla, and Messalina challenged her to a competition to see who could couple with the greatest number of men in one night. Tacitus records that Scylla stopped after her twenty-fifth partner, but Messalina kept going and won by a wide margin.
The historian Juvenal records that Messalina would go slumming, sneaking into brothels, where she worked under the name of Lycisca, gilding her royal nipples with gold dust and selling access to the aristocratic vagina that had borthed her son, Britannicus, the next likely emperor. There she'd work until well after her fellow whores had quit for the night.
At the age of twenty-eight, Messalina hooked up with Gaius Silius and conspired to murder her husband; however, her plot was revealed to Claudius and he ordered her execution. Messalina refused to kill herself, even as her mother begged her to commit suicide, the only honorable way to end her life. Roman soldiers forced their way into her palace, found her waiting in her garden, and killed her on the spot.
(...)
I asked: How is this any different from the Olympics?
I asked: Why shouldn't a woman use her body any way she wants?
I asked: Why are we still fighting this same battle two thousand years later?"
Chuck Palahniuk (2008) Snuff. New York, Anchor Books, pp.94-96
jueves, 23 de febrero de 2012
15 años de nuevo
A veces parece que tengo 15 años otra vez.
Me sorprende ver que los niños cada vez quieren ser mas mayores y lo más rápido posible. Y me pregunto si es una actitud que se fomenta en casa, en el colegio, si es la propia sociedad... Y me lo pregunto no por buscar un colectivo al que señalar como culpable, sino porque reflexiono sobre infancias perdidas, robadas, añoradas.
Y mi santo, que es un santo, me pregunta que cómo puede ser que pase horas pegada a la tele viendo series americanas de instituto, y sus versiones en película, etc...
Me ayuda a evadirme, pero no me justifico. Porque me encanta, y no me avergüenza reconocerlo.
Sin embargo el panorama que me rodea me preocupa, ya que paso mis tardes rodeada de escolares. Las quinceañeras ya no quieren tener 15 años nunca mas.
Y no me escandalizo, que no es el asunto como para hacer el "paripé", que todas hemos querido ser mayores, y parece que determinadas edades están hechas para desear que pasen lo más rápido posible.
Me sorprende ver que los niños cada vez quieren ser mas mayores y lo más rápido posible. Y me pregunto si es una actitud que se fomenta en casa, en el colegio, si es la propia sociedad... Y me lo pregunto no por buscar un colectivo al que señalar como culpable, sino porque reflexiono sobre infancias perdidas, robadas, añoradas.
Porque yo hay días en los que parece que tengo 15 años otra vez.
martes, 14 de febrero de 2012
El test Bechdel para mujeres en películas
Hace tiempo ya que me topé con este vídeo sobre el Test Bechdel para mujeres:
Este en concreto es de Feminist Fequency pero me imagino que habrán otros parecidos. El test consiste en responder a tres preguntas muy sencillas:
a) ¿aparecen dos o más mujeres en la película/serie?
b) ¿estas mujeres hablan entre ellas?
c) y en caso de que sí lo hagan, ¿hablan de algo que no sea un hombre?
Básicamente, se trata de comprobar si hay o no presencia femenina en las películas, pero también de "medir" la importancia de sus personajes. Parece un test de lo más tonto, ¿verdad? Pues cual fue mi sorpresa cuando descubrí que muchas de las pelis que he visto no pasan el test...¡la inmensa mayoría!
En todo caso, desde que vi el vídeo, he tenido presentes estas tres preguntas, y os invito a tod@s a que también lo hagáis aunque el resultado sea descorazonador...
En fin, siempre nos quedará Mad Men.
Little

No me llamo Little, aunque si respondo a ese nombre algunas veces.
Me reconocerás porque siempre llevo un libro en la mano, o varios.
Leo desde siempre y de manera compulsiva lo que fue decisivo a la hora de elegir carrera y después profesión.
Me encontrarás entre estanterías, entre los ecos de un "Shhh...", entre letras, entre lomos de colores, entre páginas en blanco.
Todo lo que sé, lo aprendí en un libro, todo lo que soy voy descubriéndolo día a día.
domingo, 12 de febrero de 2012
Llamadme Mononoke
(Dibujo de J.M. Ken Niimura uno de los autores que más admiro del comic nacional.)
"Breve como una perla: expensive, guardiana secreta del cementerio artístico del mundo de los comics: su estudio rebosa viñetas: vive dentro de sus viñetas: entra y sale, de esas viñetas, cantando canciones que ella misma compone. Es dibujante, cantante, compositora, diseñadora, ilustradora y un largo etcétera: es un ente de esos que desprende mucho cariño: que te apetece abrazar a los 5 minutos de conocerla. Educada, elegante: hay mujeres que nunca dejaran de ser princesas: y si dejan de ser princesas se convierten en borrachas: Sin embargo ella tiene pinta de reina: parece una estatua de piel de marfil: no sé por qué: me entran ganas de arrodillarme antes sus pies, alabarla: ella es el penepoleso y el mundo griego: es arte y es diosa guerrera: es hambre y ganas de comer: -Soy monárquico desde que te conocí- le digo- Eres la reina de mi corazón. -Mira que eres cursi.- Me respondió ella."
En realidad soy una personita en constante cambio, sensible, llena de miedos y debilidades pero con armas para intentar sobrellevarlo. ¿Qué puedo aportaros? A parte de un extenso anecdotario que compartir, me encantaría poderos contar información sobre diseño, sobre arte, y sobre cómo -desde mi pequeño punto de vista- podemos aportar nuestro granito de arena para que este mundo sea un poquito menos hostil.
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