miércoles, 14 de marzo de 2012

For you, Lycisca... for all of you.

"Valeria Messalina, a descendant of Caesar Augustus, was born twenty years after the birth of Christ and raised in the court of Emperor Caligula, who - as a practical joke - forced her to marry her second cousin, Claudius (...). Three years later, Caligula was assassinated, ant Claudius ascended to the throne. 
Once she became empress, according to the historian Tacitus, Messalina f*cked gladiators, dancers, soldiers - and anyone who refused her, she had them executed for treason. Slaves or senators, married or single, if Messalina said you were hot - you had to put out.


Talk about giving someone performance anxiety.


To cleanse her palate between studs and hunks and beauties, Messalina was famous for seeking out the ougliest man in the empire. F*cking him as a sort-of sexual sorbet.
At the time, the most famous prostitute in Rome was named Scylla, and Messalina challenged her to a competition to see who could couple with the greatest number of men in one night. Tacitus records that Scylla stopped after her twenty-fifth partner, but Messalina kept going and won by a wide margin.
The historian Juvenal records that Messalina would go slumming, sneaking into brothels, where she worked under the name of Lycisca, gilding her royal nipples with gold dust and selling access to the aristocratic vagina that had borthed her son, Britannicus, the next likely emperor. There she'd work until well after her fellow whores had quit for the night.
At the age of twenty-eight, Messalina hooked up with Gaius Silius and conspired to murder her husband; however, her plot was revealed to Claudius and he ordered her execution. Messalina refused to kill herself, even as her mother begged her to commit suicide, the only honorable way to end her life. Roman soldiers forced their way into her palace, found her waiting in her garden, and killed her on the spot.
(...)
I asked: How is this any different from the Olympics?
I asked: Why shouldn't a woman use her body any way she wants?
I asked: Why are we still fighting this same battle two thousand years later?"

Chuck Palahniuk (2008) Snuff. New York, Anchor Books, pp.94-96

jueves, 23 de febrero de 2012

15 años de nuevo

A veces parece que tengo 15 años otra vez.

Y mi santo, que es un santo, me pregunta que cómo puede ser que pase horas pegada a la tele viendo series americanas de instituto, y sus versiones en película, etc...

Me ayuda a evadirme, pero no me justifico. Porque me encanta, y no me avergüenza reconocerlo.

Sin embargo el panorama que me rodea me preocupa, ya que paso mis tardes rodeada de escolares. Las quinceañeras ya no quieren tener 15 años nunca mas.

Y no me escandalizo, que no es el asunto como para hacer el "paripé", que todas hemos querido ser mayores, y parece que determinadas edades están hechas para desear que pasen lo más rápido posible.

Me sorprende ver que los niños cada vez quieren ser mas mayores y lo más rápido posible. Y me pregunto si es una actitud que se fomenta en casa, en el colegio, si es la propia sociedad... Y me lo pregunto no por buscar un colectivo al que señalar como culpable, sino porque reflexiono sobre infancias perdidas, robadas, añoradas.

Porque yo hay días en los que parece que tengo 15 años otra vez.





martes, 14 de febrero de 2012

El test Bechdel para mujeres en películas

Hace tiempo ya que me topé con este vídeo sobre el Test Bechdel para mujeres:
Este en concreto es de Feminist Fequency pero me imagino que habrán otros parecidos. El test consiste en responder a tres preguntas muy sencillas:
a) ¿aparecen dos o más mujeres en la película/serie?
b) ¿estas mujeres hablan entre ellas?
c) y en caso de que sí lo hagan, ¿hablan de algo que no sea un hombre?

Básicamente, se trata de comprobar si  hay o no presencia femenina en las películas, pero también de "medir" la importancia de sus personajes. Parece un test de lo más tonto, ¿verdad? Pues cual fue mi sorpresa cuando descubrí que muchas de las pelis que he visto no pasan el test...¡la inmensa mayoría!
En todo caso, desde que vi el vídeo, he tenido presentes estas tres preguntas, y os invito a tod@s a que también lo hagáis aunque el resultado sea descorazonador...

En fin, siempre nos quedará Mad Men.

Little

No me llamo Little, aunque si respondo a ese nombre algunas veces.

Me reconocerás porque siempre llevo un libro en la mano, o varios.
Leo desde siempre y de manera compulsiva lo que fue decisivo a la hora de elegir carrera y después profesión.

Me encontrarás entre estanterías, entre los ecos de un "Shhh...", entre letras, entre lomos de colores, entre páginas en blanco.

Todo lo que sé, lo aprendí en un libro, todo lo que soy voy descubriéndolo día a día.

domingo, 12 de febrero de 2012

Llamadme Mononoke

(Dibujo de J.M. Ken Niimura uno de los autores que más admiro del comic nacional.)

No tengo nombre. No soy nadie y apenas me atrevo a describirme porque describir a alguien es hacerle una fotografía a traición, estática, fría, congelada en el tiempo. Hace unos años un columnista de 20 minutos me entrevistó y se atrevió -valiente insensato- a escrbir estas líneas sobre mí:

"Breve como una perla: expensive, guardiana secreta del cementerio artístico del mundo de los comics: su estudio rebosa viñetas: vive dentro de sus viñetas: entra y sale, de esas viñetas, cantando canciones que ella misma compone. Es dibujante, cantante, compositora, diseñadora, ilustradora y un largo etcétera: es un ente de esos que desprende mucho cariño: que te apetece abrazar a los 5 minutos de conocerla. Educada, elegante: hay mujeres que nunca dejaran de ser princesas: y si dejan de ser princesas se convierten en borrachas: Sin embargo ella tiene pinta de reina: parece una estatua de piel de marfil: no sé por qué: me entran ganas de arrodillarme antes sus pies, alabarla: ella es el penepoleso y el mundo griego: es arte y es diosa guerrera: es hambre y ganas de comer: -Soy monárquico desde que te conocí- le digo- Eres la reina de mi corazón. -Mira que eres cursi.- Me respondió ella."

En realidad soy una personita en constante cambio, sensible, llena de miedos y debilidades pero con armas para intentar sobrellevarlo. ¿Qué puedo aportaros? A parte de un extenso anecdotario que compartir, me encantaría poderos contar información sobre diseño, sobre arte, y sobre cómo -desde mi pequeño punto de vista- podemos aportar nuestro granito de arena para que este mundo sea un poquito menos hostil.

sábado, 14 de enero de 2012

Roxanne

No me llamo Roxanne. De hecho, ahora mismo no tengo muy claro quién soy. Un ente en construcción. Una adolescente mayor. Tres títulos universitarios de dudosa utilidad y una amalgama de asuntos pendientes. Pero como nunca hay que rendirse, aquí estoy: construyéndome. Mi objetivo con este blog es, básicamente, servir de algo: ofrecer un lugar para el desahogo, crear dudas, afianzar conceptos, animar a la acción... Pero también, desde una perspectiva más egoísta, espero divertirme y empaparme de todas las ideas a mi alcance. Además practico yoga y natación, creo en el poder curativo del deporte, y adoro el término “destrucción creativa”. Mi libro favorito, de momento, es Fight Club, y mi película, entre otras, es León el Profesional.

viernes, 13 de enero de 2012

Alexandra

No me llamo Alexandra. Durante los próximos tres años estaré cerca de los treinta. Comparto piso en Barcelona (pero vivo en una red formada por nómadas). Tengo un trabajo normal en una Universidad pública que ,en realidad, es una tapadera para poder acercarme a temas menos confesables (de los que confieso ser una remezcla). También llevo otras máscaras para desenvolverme en lo social. Por todas estas máscaras, me pareció que escribir en un blog de forma casi anónima podría ser una pequeña liberación. Aunque lo que escriba sea una auténtica basura, ¿qué seria de nosotros en ésta vida sin una dosis adecuada de narcisismo?